Não me move, meu Deus, para querer-te,
O céu que me hás um dia prometido:
E nem me move o inferno tão temido
Para deixar, por isso, de ofender-te.

Tu me moves, Senhor, move-me o ver-te
Cravado nessa cruz e escarnecido.
Move-me no teu corpo tão ferido
Ver o suor de agonia que ele verte.

Moves-me ao teu amor de tal maneira,
Que a não haver o céu ainda te amara
E a não haver o inferno te temera.

Nada me tens que dar porque te queira;
Que, se o que ouso esperar não esperara,
O mesmo que te quero te quisera.

(Trad. de Manuel Bandeira)

[No me mueve, mi Dios, para quererte
El cielo que me tienes prometido,
Ni me mueve eI infierno tan temido
Para dejar por eso de ofenderte.

Tu me mueves, Señor; muéveme el verte
Clavado en una cruz y escarnecido;
Muéveme ver tu cuerpo tan herido;
Muéveme tus afrentas y tu muerte.

Muéveme, aí fin, tu amor, y en tal manera,
Que aunque no hubiera cielo, yo te amara
Y aunque no hubiera infierno, te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera,
Pues aunque lo que espero no esperara,
Lo mismo que te quiero te quisiera.]